Ser nombrado miembro de honor de la Sociedad Mexicana de Urología (SMU) es un reconocimiento que recibo con una profunda satisfacción y un gran sentido de responsabilidad. Formar parte de una institución con una trayectoria tan sólida, un prestigio internacional consolidado y un nivel científico de referencia en el ámbito de la urología es, sin duda, un privilegio.
A lo largo de mi carrera he tenido la oportunidad de colaborar estrechamente con numerosos especialistas y centros de excelencia en urología, experiencias que han enriquecido mi visión de la práctica clínica y de la cooperación internacional. En este contexto, la Sociedad Mexicana de Urología desempeña un papel relevante como espacio de encuentro, intercambio de conocimiento y diálogo científico entre profesionales comprometidos con la mejora continua de nuestra especialidad.
Quiero expresar mi sincero agradecimiento al Dr. Román Carvajal por pensar en mí y hacer posible este nombramiento. Este reconocimiento pone en valor el trabajo compartido, el intercambio de conocimiento y la colaboración entre profesionales de distintos países que comparten un mismo objetivo: mejorar la práctica clínica y la atención a los pacientes.
Asimismo, supone un estímulo para seguir contribuyendo activamente al crecimiento de la urología internacional. Nuestra especialidad evoluciona de forma constante, impulsada por la innovación tecnológica, la investigación clínica y la formación continua, pilares fundamentales para alcanzar la excelencia asistencial.
Formar parte de la historia de la Sociedad Mexicana de Urología es un honor que valoro profundamente y que refuerza mi compromiso con una urología rigurosa, basada en la evidencia científica, la cooperación internacional y una atención cada vez más precisa, humana y orientada al paciente.

